Durante el último mes no he parado de ver y leer cosas que a priori nada tenían que ver,  pero convergen de alguna manera en el tema de las estrategias en social media. Esto no tendría nada de especial si no fuera porque vienen de personas, lugares y circunstancias tan dispares como una invitación al grupo “sabemos que llegará la crisis de hacerse fan, como llegó la de los tests”, un post en el blog de Seth Godin en el que reflexiona sobre los seguidores falsos y describe la verdadera expansión de una buena idea,  el blog de un amigo, con una referencia a los insights en los grupos de Facebook y una frase que le oí a Rafa Soto, de Herraiz Soto, en el MAD 09, en la que describía qué contestaba cuando le preguntaban los clientes “ ¿y esto funcionará?” Y él decía: “ni puta idea, porque no se ha hecho antes…”.

Y  hoy he visto la luz, con un artículo de Adage sobre el Instituto Americano del Bigote. Esta iniciativa, que reivindicaba la vuelta del bigote para captar fondos para una ONG, nació allá en el 2006, antes de que Facebook y subirse al carro de las redes sociales se pusiera de moda. El artículo en cuestión concluía que el éxito de la plataforma, que recaudó miles de dólares, se debía a haber usado de forma certera el humor y haber desarrollado una estrategia de medios sociales que incluía tanto a la blogosfera como a los medios tradicionales. En mi opinión, el éxito se debió a que la idea estaba basada en un buen insight y era buena. Simple y llanamente: una buena idea.

Hoy por hoy, muchas veces se desprestigia a la publicidad tradicional y se aparta a los profesionales que vienen “del viejo negocio” y nos olvidamos, que antes todo esto de la publicidad (de la buena) era un negocio basado en las ideas. Quizá llegó un día en el que la mediocridad se apoderó de la tele porque al sector se le empezó a salir el dinero por las orejas, pero no nos engañemos, la mediocridad también se puede apoderar de Internet, del móvil o de cualquier espacio digital “comprable”. Vaticino que en el momento, que está al caer, en el que la pasta empiece a desviarse a digital, vamos a empezar a saturar, a aburrir y de nada servirá ser gurú de nada. Entonces, sólo las buenas ideas triunfarán y el resto pasarán desapercibidas. Eso sí, de forma mucho más evidente que antaño, porque ni siquiera hay que hacer zapping aquí, basta con no clickar o ni eso, basta con no mirar, no sonreír cuando alguien se hace fan de algo, basta con enfadarte cuando identificas una mala praxis, spam o unas bases legales que nunca se cargan…

Por favor, señores anunciantes, inviertan ya y hagan de éste, un medio competitivo.


Éste es el website de la agencia BooneOakley.com, absolutamente integrado en un vídeo de YouTube: www.booneoakley.com

Simplemente genial.

Publicado por Rocío


thefwa.com es un sitio de visita obligada para diseñadores y creativos online, porque recopila muchos de aquellos trabajos en los que a cualquiera de los que nos dedicamos a esto desde el punto de vista creativo, nos hubiera gustado trabajar.

fwa wall of fame

Hoy he entrado después de unos días de abandono y me he encontrado con la celebración de sus 50 millones de visitas. Para festejarlo, en lugar de los acostumbrados sitios del día, aparecen intercalados números formando 50.000.000; al pinchar sobre cualquiera de ellos, su página se transforma en un “wall of fame” desde donde puedes enlazar tu perfil de Facebook para aparecer en la web. No soy muy amiga de las dinámicas “sube tu foto”, pero en este caso, la verdad es que la iniciativa me ha sorprendido.

Publicado por Toya


Imagen 1 Con motivo del día de Internet (hoy, 17 de mayo), El Corte Inglés ha repetido su campaña online 1,2,3 esconditeinglés: a través de una serie de pista debes encontrar lo productos especialmente rebajados y, si llegas a tiempo y te gustan, adquirirlos. La novedad de este año ha sido que esas pistas se han dado a través de Twitter y Facebook.

¿El resultado? Cuantitativo: 683 seguidores en Twitter, 2.984 fans en Facebook y no sabemos cuántas visitas y compras; cualitativamente: usuarios dispuestos a aceptar el reto y unas cuantas quejas en Facebook y Twitter porque su página no funcionaba, porque las pistas no se daban cuando correspondía y por la calidad de los productos ofertados.

¿Merece la pena? Dejando a un lado su aparente pésima organización, la idea a priori sería buena si no fuera porque El Corte Inglés no entiende que Internet existe los 365 días del año y que como empresa líder, es un medio que debería dominar. Quien haya intentado comprar desde la web de El Corte Inglés habrá notado sus deficiencias. Su preocupación por el e-commerce y su presencia en la red es nula. Tampoco desarrolla estrategias de social media y cuando lo hace, paradójicamente, lo hace para jugar al escondite. El principal valor que El Corte Inglés transmite al consumidor es la confianza y, sin embargo, llegar, abrir una cuenta en Twitter y otra en Facebook, dejar 4 mensajes bonitos y cerrar es interactuar con los usuarios como un amante de fin de semana. El fin de semana puede estar bien, puede ser divertido pero los dos saben que esa relación no va a llegar a nada.

Publicado por Rocío




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